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  TÉRMINO DEL GLOSARIO correspondiente a:  E
Eritrocito:
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Fecha de incorporación al glosario: 22-1-2008 Fecha de la última modificación: 22-1-2008
La imagen muestra el dibujo de un eritrocito o glóbulo rojo
Definición: El eritrocito o hematíe es la célula sanguínea especializada en el transporte de oxígeno y dióxido de carbono unidos a hemoglobina. Es de pequeño tamaño y tiene forma bicóncava. No tiene núcleo ni orgánulos.

La forma bicóncava le permite al eritrocito tener una gran superficie en relación a su volumen. De este modo se favorece el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre el interior del eritrocito y el plasma sanguíneo. Los eritrocitos están en el interior de los vasos sanguíneos. Su función es transportar el oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos del organismo y el dióxido de carbono en sentido opuesto. Tanto el oxígeno como el dióxido de carbono se transportan unidos a la hemoglobina.

El eritrocito carece de núcleo y de orgánulos. Tan sólo presenta citoesqueleto y enzimas rodeados por la membrana plasmática. Debido a su sencillez como célula se ha empleado tradicionalmente como modelo celular para estudiar la membrana plasmática por lo que su membrana es la más estudiada y mejor caracterizada. La mayoría de las características encontradas en ella se han generalizado al resto de membranas celulares. El citoesqueleto del eritrocito es muy importante ya que le proporciona su forma bicóncava descrita anteriormente y le permite soportar las grandes tensiones mecánicas a las que se ve sometido durante su paso por los finos capilares. De hecho existen alteraciones en las proteínas que conforman el citoesqueleto que conllevan a la formación de eritrocitos con formas anormales. Estos eritrocitos anómalos son más propensos a fragmentarse originando cuadros de anemia hemolítica.

Además del transporte de oxígeno y de dióxido de carbono, los eritrocitos tienen un papel clave en la regulación del pH sanguíneo. Intervienen en el mecanismo del tampón carbónico-carbonato gracias a la enzima anhidrasa carbónica que cataliza la transformación de dióxido de carbono en ácido carbónico.

El eritrocito procede del progenitor mieloide común que a su vez deriva de las células madre hematopoyéticas. Del progenitor mieloide común se originan los eritrocitos, los leucocitos y las plaquetas. En el caso de eritrocito, del progenitor mieloide común se forman las células formadoras rápidas de eritrocitos (BFC-E: Burst-Forming Cells - Erythrocyte), que son estimuladas por la interleuquina 3 (IL-3) para dar colonias de células formadoras de colonias de eritrocitos (CFC-E : Colony-Forming Cells- Erythrocyte). Estas dan colonias de eritroblastos, cada uno de los cuales, por medio de varios pasos estimulados por la eritropoyetina (EPO), van a expulsar el núcleo, abandonar la médula ósea roja y se van a dirigir hacia el torrente circulatorio. Ya en el torrente circulatorio eliminan el resto de orgánulos para dar lugar a un eritrocito maduro. Cada segundo se producen de 2 a 3 millones de eritrocitos, con una vida media de 120 días

La anemia o deficiencia de eritrocitos es una de las enfermedades más frecuentes en el mundo. Existen múltiples causas de anemia:
  • Deficiencias en la dieta: especialmente de hierro y vitaminas
  • Delecciones o disfunciones de algunas cadenas de la hemoglobina. A estas anemias se les conoce como talasemias. Un ejemplo es la anemia drepanocítica.
  • Autoinmunidad. Un ejemplo es la anemia perniciosa en la que aparecen autoanticuerpos frente al factor intrínseco o frente a las células parietales que lo producen. Otro ejemplo son las anemias hemolíticas autoinmunes.
  • Baja producción de eritrocitos por la médula ósea roja, como en el caso de la anemia aplásica.
  • Defectos en las proteínas del citoesqueleto del hematíe